Natividad del Señor

Cuándo se celebra

La Natividad del Señor se celebra cada año el 25 de diciembre. En el calendario cristiano es una solemnidad de fecha fija dedicada al nacimiento de Jesucristo. La celebración litúrgica comienza ya en la tarde y noche del 24 de diciembre con la vigilia y la popular Misa del Gallo, y continúa el día 25 con las misas de la aurora y del día.

¿Es día festivo o laborable?

En España, el 25 de diciembre es una fiesta laboral nacional no sustituible: con carácter general es un descanso retribuido y no recuperable en todas las comunidades autónomas y ciudades autónomas. La relación oficial de fiestas laborales para 2026 lo identifica con un asterisco, el código reservado a las fiestas nacionales no sustituibles. Aunque su carácter estatal es permanente en la normativa, conviene consultar el calendario laboral del año correspondiente y las condiciones del sector o del puesto, pues los servicios que deben mantenerse pueden organizar trabajo en festivo con su régimen de compensación aplicable.

Origen y vinculación geográfica

Es una celebración cristiana de alcance internacional, vinculada en el relato evangélico con Belén, lugar del nacimiento de Jesús. En España posee a la vez dimensión religiosa, familiar y civil: forma parte del calendario litúrgico católico y del calendario laboral estatal. Las formas concretas de celebrarla responden a tradiciones compartidas con otros países cristianos y a costumbres desarrolladas en cada región y localidad española.

Eventos habituales

Las parroquias y catedrales celebran oficios de Nochebuena y misas durante el 25 de diciembre; los horarios dependen de cada templo. Fuera del ámbito litúrgico son habituales las reuniones y comidas familiares, el canto de villancicos, la visita a belenes y nacimientos, y las actividades culturales o solidarias promovidas durante el ciclo navideño. Museos, palacios, ayuntamientos y otras instituciones pueden organizar exposiciones de belenes, rutas, conciertos y talleres, pero su programa debe comprobarse cada temporada.

Duración habitual de los eventos

El núcleo de la solemnidad abarca la noche del 24 y el 25 de diciembre, mientras que una misa o encuentro concreto suele durar unas horas. Los belenes, exposiciones y actividades públicas acostumbran a permanecer abiertos durante varias semanas del periodo navideño; por ejemplo, los programas institucionales pueden comenzar antes del día 25 y prolongarse hasta los primeros días de enero. No existe una duración única para esos actos y es necesario revisar fechas, horarios y reservas en la programación anual de cada entidad.

Tradiciones e historia

La fiesta conmemora para los cristianos la encarnación y el nacimiento de Jesús, narrado por el evangelio de Lucas con María, José, los pastores y el niño acostado en un pesebre. Entre sus expresiones más reconocibles están la Misa del Gallo, los villancicos y la representación del nacimiento. La tradición del belén recibió un impulso decisivo en Greccio (Italia), donde san Francisco de Asís preparó en 1223 una representación viviente con un pesebre, heno, un buey y un asno, acompañada por la celebración de la eucaristía.

En España, el belenismo arraigó tanto en hogares como en espacios públicos. Patrimonio Nacional destaca el papel de Carlos III y Carlos IV en la implantación de la tradición de los belenes napolitanos vinculados a la corte. Hoy conviven nacimientos domésticos, belenes monumentales y vivientes, siempre con variantes regionales y locales.

Dónde se celebra

Se celebra en toda España, tanto en hogares como en iglesias, catedrales, conventos y otros lugares de culto. Las representaciones y actividades navideñas también ocupan plazas, centros culturales, museos, palacios, escuelas, hospitales y otros espacios comunitarios. Belén conserva la vinculación simbólica y religiosa central, mientras que cada municipio español aporta sus propios recorridos de belenes, conciertos y actos públicos.

Quiénes participan

Participan fieles y comunidades parroquiales, sacerdotes, coros y equipos de liturgia en las celebraciones religiosas; familias y amistades en los encuentros domésticos; y asociaciones belenistas, músicos, artesanos y voluntariado en las actividades culturales y solidarias. Ayuntamientos, diócesis, museos y otras instituciones públicas o religiosas pueden organizar programas abiertos a residentes y visitantes. La asistencia y la entidad responsable cambian según el acto y la localidad.

Fuentes consultadas