El Cipotegato de Tarazona
El Cipotegato es el personaje que abre las fiestas patronales de Tarazona entre una multitud y una lluvia de tomates. Vestido con un traje acolchado de arlequín y escoltado por su cuadrilla, sale de la Casa Consistorial, corre por las calles y vuelve a la plaza de España para ser alzado junto a su monumento.
Fecha y hora
La salida se celebra cada año el 27 de agosto a las 12:00. Con ella comienzan las fiestas generales en honor a San Atilano, que continúan hasta el 1 de septiembre. El 28 de agosto es el Día de la Fiesta Mayor, dedicado a conmemorar la llegada a Tarazona de una reliquia del santo en 1644.
La tradición y el calendario laboral son cuestiones distintas. La celebración del Cipotegato no convierte automáticamente el 27 de agosto en festivo laboral; los días no laborables locales dependen del calendario oficial aprobado para cada año.
Salida y carrera por Tarazona
En las horas anteriores al mediodía, la plaza de España y sus accesos se llenan de público. A las doce, el Cipotegato cruza la puerta del Ayuntamiento y se abre paso por un pasillo humano mientras recibe los tomates que lanzan los asistentes.
Después de atravesar la plaza, emprende una carrera por calles del centro acompañado por personas de su confianza. El itinerario concreto se hace público desde 2010 y puede variar de una edición a otra. Al regresar a la plaza de España, la comitiva lo eleva hasta el monumento del Cipotegato al grito de «Cipote, Cipote», antes de entrar de nuevo en el Ayuntamiento.
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Traje y elementos del personaje
La persona elegida lleva capucha y un conjunto acolchado de chaqueta y pantalón, semejante al de un arlequín, con piezas amarillas, rojas y verdes. El atuendo la protege durante la carrera y oculta su identidad hasta la salida. Completa la imagen característica un pequeño palo rematado por una bola.
La multitud suele acudir con ropa blanca, aunque queda teñida por el tomate desde los primeros minutos. Tras la carrera, la bajada desde la plaza por la calle Marrodán prolonga el ambiente y desde ventanas y balcones se arroja agua para limpiar parte de la huella roja.
Origen e historia
El Ayuntamiento de Tarazona documenta un antecedente de la tradición a finales del siglo XVIII en el archivo de la catedral: durante la procesión del Corpus Christi, un personaje conocido como el «Pellexo de Gato» perseguía a los niños. A comienzos del siglo XX, el archivo municipal registra el pago de seis pesetas a quien representaba la figura como entretenimiento.
El lanzamiento de tomates se incorporó a mediados del siglo XX. Con el tiempo, el papel dejó de percibirse como una carga y pasó a ser un honor muy solicitado. La fiesta obtuvo la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2009.
Elección del Cipotegato
El personaje se elige por sorteo entre las personas admitidas conforme al reglamento municipal. Deben ser mayores de edad y naturales de Tarazona o acreditar al menos diez años de empadronamiento en la ciudad, además de presentar la documentación de salud exigida para realizar la actividad.
La identidad permanece en secreto hasta que la persona encapuchada sale del Ayuntamiento el 27 de agosto. Amistades y familiares forman la cuadrilla que la protege, orienta y acompaña durante el recorrido.
Participación y organización
El Ayuntamiento de Tarazona organiza las fiestas con la colaboración de las peñas Chalibes, Desbarajuste, Dominguera, Garrafus y Sapillos, además de servicios municipales, cuerpos de seguridad y equipos de limpieza. Vecinos y visitantes no son simples espectadores: su presencia, los cánticos, la carrera y el lanzamiento de tomates forman parte esencial del acto.
El Cipotegato abre seis jornadas que incluyen actos en honor a San Atilano, música, propuestas infantiles y actividad de peñas. Estos contenidos cambian cada año y deben consultarse en el programa oficial de la edición correspondiente.